DENUNCIA. ABORTO. DEBER DE DENUNCIAR. NULIDAD: PARCIAL. SECRETO PROFESIONAL.

Confesión al médico del aborto practicado. Validez de la instrucción para responsabilizar a otros implicados. Fallo plenario, “Frías, Natividad”.

La Cámara Nacional en lo Criminal, Sala VII (Int.), Dres. Bonorino Peró, Ouviña- en causa Causa 2.748, “SEQUEIROS, Ismael”, se sotuvo que el inciso 2ª del art. 177 del C.P.P. impone a los médicos el deber de denunciar los delitos de acción pública, salvo que los hechos conocidos estén bajo el amparo del secreto profesional, y si la comisión del aborto no fue inferida científicamente a partir del estado de la paciente, sino que fue confiada por ésta a quien le prestaba el auxilio de su profesión, (sin perjuicio de que en la colisión de ambos deberes la facultativa creyera erróneamente que tenía preeminencia el que la obligaba a denunciar), tal revelación -por aplicación del fallo plenario “Frías, Natividad”-, no podía dar origen a la instrucción de un sumario en contra de aquélla, no obstante que, deben mantener su validez las actuaciones encaminadas a responsabilizar a instigadores, coautores y cómplices, y, con esos alcances, la iniciación del sumario no está afectada por un vicio esencial que lo invalide.

II. PRUEBA. DE TESTIGOS. ABORTO. NULIDAD: a) Declaración de la abortante. Obligación de decir verdad. Principios. Derecho a no declarar contra sí mismo. Fallo plenario, “Frías, Natividad”. b) Declaración de la madre de la abortante. Posible partici-pación en el hecho. Principios. Derecho a no declarar contra sí mismo.

a) La mujer que consiente un aborto incurre en la comisión de un delito (art. 85, C.P.), por lo cual, ella no puede dar noticia del mismo a través de su declaración testimonial, pues si así fuera interrogada, al ser obligada a prestar juramento de decir verdad y estar conminada por las penas previstas para quien mienta o calle lo que sepa -C.P.P., arts. 240, 247, 249 y 252, y art. 275 del C.P.- estaría coaccionada para declarar contra sí misma, lo que importaría una grosera violación a la respectiva garantía constitucional -art. 18 de la C.N.-, por lo que tal actuación deviene insanablemente nula, no quitando ni poniendo nada al respecto, los alcances del fallo plenario “Frías, Natividad”, pues la plena vigencia de una garantía constitucional no depende ni puede ser alterada por un fallo judicial, obviamente susceptible de ser modificado por otro acuerdo plenario.
b) La madre de quien ha practicado un aborto no debió ser interrogada como testigo, pues su relato no sólo constituye una imputación para el médico que habría practicado el legrado, sino también para su propia hija, lo que viola lo dispuesto en el art. 242 del C.P.P., sin perjuicio de que podría importar el reconocimiento de haber participado en el hecho, al abonar al profesional la suma convenida de antemano, por lo que tan improcedente testimonio también constituye una violación a la garantía constitucional del art. 18 de la C.N.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: